¿Nos hacemos unos griegos?

El Cáucaso fue escenario de uno de los episodios esenciales de la mitología griega, el del castigo de Prometeo. Es bien conocido el mito donde el titán entrega el fuego divino a los mortales. No siempre se cuenta que, además, les enseñó a jugar al trile con los bocados más sabrosos de los sacrificios a los dioses. Poca broma con eso. Aparte de néctar y ambrosía, los olímpicos se alimentaba de los vahos de las piezas asadas y cocidas en el culto público.

Zeus castigó a Prometeo por ladrón olímpico y trilero titánico Clic para tuitear

«Prometeo lleva el fuego a la Humanidad», H. F. Füger (1817).

Por eso, los dioses se peleaban por ser los patronos de una ciudad, como expliqué en esta entrada de mi blog. A más ciudades, más altares y, por tanto, más vahos. Además, necesitaban a los ciudadanos para no desaparecer de las memorias mortales, es decir, para no morir.

Zeus consideró que el robo y la estafa de Prometeo habían sido una muestra de soberbia y una ofensa insoportable. El titán pecó de hibris, un delito que condenaba al agujero más profundo del Hades, el Tártaro. En su Prometeo encadenado, Esquilo homenajeó al dios primordial benefactor del ser humano.

«Prometeo encadenado», Pedro Pablo Rubens (1611-12)

Con la percha de tan mítico acontecimiento, Luz María Picos y José Luis Conde me entrevistaron en su programa El viajero accidental, espacio líder en audiencias y redes en Radio Viajera.

Recuerdo que mantuvimos aquella conversación el 20 de mayo de 2019. ¿El motivo? Primero, que aquel programa versó sobre la oferta turística de Georgia. Y, naturalmente, ese viaje incluye los espectaculares paisajes del Cáucaso.

Segundo, que yo acababa de publicar mi último ensayo, ¿Nos hacemos unos griegos? (LGTBI en el Olimpo y su vecindario). Una obra que es un canto a la pasión de vivir (y de morir) de dioses, héroes y mortales. Y ahí me colé yo con la excusa de Prometeo… Hablamos del libro y, desde luego, de los muchos viajes de los personajes de la mitología helena.

Ahí tenemos a Heracles, que recorrió todo el Mediterráneo desde el Mar Negro hasta las Islas Afotunadas, en el Mar de los Atlantes. O a Dioniso, que llegó a la India antes que Alejandro Magno. O, ¡cómo no!, los periplos de Odiseo en su ansia de volver a Ítaca y de los Argonautas en busca del Vellocino. Eso, en el lado mítico; en el histórico, tenemos la colonización helena del Mediterráneo al principio de la Edad Arcaica. En fin, que si quieres saber más sobre los viajes de los antiguos griegos, te invito a escuchar el podcast.

 

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