Mis libros

El 23 de octubre de 2013, la librera coruñesa Carmen Molist, querida y respetada entre los lectores de la ciudad, expresó esta opinión en su blog Los libros de Molist sobre mi novela picaresca El viento de mis velas (Peripecias de un empedernido bebedor de café). En aquel momento, era fácil encontrar los ejemplares en papel en las librerías gallegas. Hoy está a disposición de los interesados en Amazon.

Este es el lema de Carmen: «Es un buen libro aquel que se abre con expectación y se cierra con provecho». Parece que, al dedicarle las líneas que siguen, mi novela le fue de provecho. Primero recoge una información publicada en El Ideal Gallego el 12 de diciembre de 2012 y luego expresa su opinión.

«Interesante, ameno, bonito, fiel a la historia y muy bien escrito» Clic para tuitear

Va para siete años de la publicación de mi primera novela en papel. Los hará en diciembre. Hoy, sobrevive, con buenas críticas, en formato electrónico en Amazon: El viento de mis velas. Peripecias de un empedernido bebedor de café. Un año después de su presentación, el 8 de diciembre de 2014, la bloguera literaria Thelma García, le hizo la siguiente reseña en su bitácora .

«Amo el café porque me mantiene despierto y se lo orino a la Muerte en la cara», Yago Valtrueno Clic para tuitear

¿Nos hacemos unos griegos? (LGTBI en el Olimpo y su vecindario), mi última obra, debo agradecérsela a la conservadora de la Art Gallery de Manchester, Clare Cannaway. A principios de 2018, descolgó un cuadro para denunciar la «cosificación» de la mujer en el arte. Se trata de Hilas y las ninfas, una pintura prerrafaelita con siete náyades en top less.

«José Juan Picos se adentra en el mundo de la sexualidad en la mitología griega con un exquisito gusto y un bisturí muy afilado para que nada se nos quede en el tintero». Carmen Moreno, escritora y editora Clic para tuitear

BREXIT CON PUÑETAS (Ingleses por España en tiempos de Maricastaña) es mi último libro. Tan último, que acaba de salir a la venta en Amazon.

El Brexit tuvo un tatarabuelo que llevaba, y soltaba, puñetas …

Este ensayo, creo que entretenido, irónico y documentado, nace de mi colaboración semanal en el programa El viajero accidental, de Radio Viajera. Cada siete días, le dedico unos minutos a algún turista europeo del siglo XVIII que hubiera visitado España; con la condición, eso sí, de que luego plasmase sus impresiones en un libro. Por la época, que era de mucho bordado en puños y cuellos, y por sus plumas nada clementes con España, la sección se titula «Turistas con puñetas». La primera de la serie fue la dedicada al autor de Viaje de Fígaro por España, el marqués de Langle, que vio la primera edición de su guía peninsular quemada por el verdugo ante el Parlamento de París. Aquí tienes el pódcast…

Un jefe catalán que tuve me enseñó un refrán: «No mates un conejo para aprovechar un tomate». Estos días me he acordado del proverbio con amargura. Veo a políticos resentidos y cobardes, a contertulios que vienen pagados de casa y a intelectuales a la violeta afanarse en matar el conejo de España para aprovechar el tomate de Cataluña. En vez de articular una nación, se obcecan en descuartizarla. Como espectador de tan fatigosa astracanada, concluyo que «de martes a martes hay mezquinos en todas partes».

Los turistas ingleses cayeron sobre España como caminantes blancos Clic para tuitear