Eso lo he visto antes

Si uno va a escribir una novela histórica sobre Grecia o Roma, es impepinable conocer a sus dioses respectivos, que son como hermanos mellizos. Es más, si uno va a escribir, de lo que sea, debería conocer la mitología. Cada vez que un escritor afirma que no necesita los mitos, muere una ninfa en un manantial. Menos mal que otros las resucitamos con nuestra fe y el inestimable auxilio del médico del Olimpo, Peán. Sin olvidar la complicidad de algunos personajes de la cultura contemporánea como Mística.

Porque hasta los guionistas de Marvel respetan a los dioses antiguos. Ahí están Namor y Aquaman, trasuntos de Poseidón; o el marido de la Pataky, Thor; o nombres como Cíclope, uno de los miembros originales de la Patrulla X (o, para que no se nos vea la edad, X-Men).

¿En qué se basan los guionistas y dibujantes de Marvel para crear sus personajes, desde Magneto al Capitán América? ¿Cuáles son los manantiales en los que bebe su imaginación? ¿A qué musa claman en lo más desértico de su peregrinaje creativo? ¡Hombre!, me encanta que me haga usted esa pregunta porque, mire por dónde, me sé la respuesta.

El Capitán América es un insospechado rompecabezas histórico

Como hacemos todos los que imaginamos, los guionistas y dibujantes de Marvel también beben en las fuentes del monte Helicón, hogar de las Musas, muy cercano al Monte Parnaso, para que todo quede en casa. Solo que una veces llaman a esta musa y otras a aquella, pero no a todas en pelotón, pues, como artistas, las nueve son insoportables en cuadrilla. En el caso que nos ocupa, la elegida fue, seguramente, Clío, la musa de la historia y de la poesía heroica.

A la derecha la podemos ver en un fragmento de una de las obras más conocidas del pintor neerlandés Johannes Vermeer, «El arte de la pintura» (c. 1666). La hija del autor, María, posa con los atributos de la hija de Zeus y Mnemósine, diosa de la memoria: la corona de laurel, la trompeta de la Fama y un libro del historiador Tucídides. Y, dicho esto, pasemos a lo que íbamos…

Inauguraremos esta serie —«Eso lo he visto antes»— con un superhéroe que lleva la historia en su mismo nombre, en el uniforme y en su fecha de creación, pues fue un recurso propagandístico norteamericano en plena Segunda Guerra Mundial: el Capitán América. Cuando Joe Simon y Jack Kirby lo crearon en 1941, hicieron una síntesis documental que aquí vamos a analizar históricamente. Ellos agregaron y yo, como un forense, despiezaré. Empecemos por la cabeza.