Esta entrada, «La buena leche de un nombre despreciado: #Cayetano», va, sin embargo, de la mala leche que inspiró una revancha. Porque Roma fue la venganza fría de Troya. De las cenizas de Ilión nació, como un pichoncillo con garras de halcón de las pajareras de Venus, el Imperio. Así lo establece Virgilio en la Eneida, un magno ejemplo de propaganda. Según la lógica de los mitos, cuando la República conquistó Grecia en el 146 a. C., Roma no sometía a los aqueos de hermosas grebas, sino que Troya se desquitaba.

¿Qué tiene que ver un héroe de Roma con los #cayetanos? Aquí te lo cuento... Clic para tuitear