agosto 2019

Madame D’Aulnoy  (1651 -1705) fue una cuentista francesa: Cuentos de hadas y Nuevos cuentos de hadas a la moda. Pero escribió una fantasía insuperable: Recuerdos de la Corte de España, que bien pudo inventar sin pisar la Península. Hace tiempo hablé de ella en un blog que yo tenía y hubo quien pensó que también les estaba contando una fábula. Muchas gracias, para un escritor es todo un halago. También la menciono en mi ensayo Brexit con puñetas (Ingleses por España en tiempos de Maricastaña). El caso es que los cuentos de esta madama nos llevarán hasta detalles insospechados en Las meninasLas hilanderas.

Hoy leía y curioseaba en el grupo de Facebook Homoerotismo clásico. Su administradora, Sofía Tudela Gastañeta, me permitió unirme a él nada más estrenar mi última obra ¿Nos hacemos unos griegos? (LGTBI en el Olimpo y su vecindario) Y aún se lo agradezco.

Pero a lo que iba. Me he topado allí con unas reflexiones sobre Zeus y Ganimedes, Jacinto y Apolo y Aquiles y Patroclo que enlazo aquí. Y ellas me han animado a contar en este blog una historia de amoríos olímpicos no muy conocida.