octubre 2017

Un jefe catalán que tuve me enseñó un refrán: «No mates un conejo para aprovechar un tomate». Estos días me he acordado del proverbio con amargura. Veo a políticos resentidos y cobardes, a contertulios que vienen pagados de casa y a intelectuales a la violeta afanarse en matar el conejo de España para aprovechar el tomate de Cataluña. En vez de articular una nación, se obcecan en descuartizarla. Como espectador de tan fatigosa astracanada, concluyo que «de martes a martes hay mezquinos en todas partes».

Los turistas ingleses cayeron sobre España como caminantes blancos Clic para tuitear

En los agradecimientos de su novela Draco. La sombra del emperador, el novelista histórico Massimiliano Colombo tiene palabras de sincera gratitud para su editora. Le reconoce «la posibilidad de expresarme incluso con el título y la cubierta. Sé que pocos escritores gozan de semejante privilegio. Gracias, Mariagiulia». Con razón. Y más si la novela es de romanos, como la suya.

¿Sueñan los novelistas históricos con portadas documentadas?